Vuelve en Navidad

Un niño marchó a Iberomárica con familiares lejanos suyos desde su pequeño pueblo de Galizia. Como otros, supo progresar al otro lado del océano y, de mayor, hizo fortuna. Cuando ya pasaba de los 30 años decidió regresar al lugar donde había nacido para pasar las Navidades.
Llegó al atardecer, el 24 de diciembre. En la tasca del pueblo le orientarion para que diera con la única pensión que allí existía. Se instaló "solo por aquella noche", según les hizo saber a las dueñas, una madre y una hija. Esta, quizás unos años más joven que el protagonista de la hstoria. Fue precisamente la hija quién, al subir la maleta del forastero a la habitación que le habían dado, debido a su curiosidad, se apercibió de que en dicha maleta había muchísimo dinero para la época. El tipo, le contó a su madre, era sin duda un millonario.
Cenaron juntos aquella Nochebuena y el forastero no dio ningún dato concreto acerca de donde era o si tenía familia. A pesar del interés de las dos mujeres por descubrir algo. Cerca de la medianoche él subió a su habitación y, metido en la cama, se durmió en el acto. Madre e hija, que apenas substitían con aquella pensión casi siempre vacía, estaban seguras de que a aquel hombre no le esperaba nadie en ningún punto de Galizia. Llevadas de la ambición, subieron al dormitorio del forastero y le seccionaron el cuello con un hacha. Envolvieron tronco y cabeza con las mantas y la sábana de la cama y lo bajaron, lo sacaron afuera por la puerta trasera y lo dejaron arrinconado en el patio. Al día siguiente procederían a cavar una zanja y enterrarlo. Ya tenían en su poder la maleta llena de dinero.
El día de Navidad fueron ambas a misa a primera hora. De regreso a la venta se encontraron con un vecino, el cual les hizo saber una gran noticia:
-"Ha llegado de América su hijo Juan, señora. Me lo encontré ayer en el bar y me hizo prometer que no dijera nada a nadie y menos a ustedes dos. Quería darles una sorpresa. Dijo que no se daría a conocer hasta hoy, que quería dormir en la casa de ustedes y observarlas, para hoy besar a su madre y a su hermana. Y qué? se habrán alegrado de tenerlo en casa..."
Lo tenían en el patio trasero. Envuelto en mantas ensangrentadas. E iban, de vuelta de misa, a enterrarlo. Si que les dio una sorpresa. Y a él también se la dieron, abrazado a Morfeo en una muy fría Nochebuena.





Comentarios sobre Vuelve en Navidad
Que espiritu navideño transmite tu relato! El filo del hacha brillando en mitad de la noche cual estrella de oriente convertida en acero. Que imagen.
Pasas del bollo al hoyo con una facilidad...
¿Verdad que si...?
Pero es una historia puesta al límite: conjugar unas casualidades casi imposibles para realizar un relato que desemboca en una tragedia muy particular. Me gusta también tu fina ironía(debe ser lo único que tienes fino ;-) ), en cuanto al intercambio de sorpresas que se dieron los personajes del relato, incluído el amigo que descubre el nexo de unión de los restantes. Es muy macabra, pero interesante.